Por: Nancy Gramigna
En las últimas horas creció la preocupación en Maipú por la posible presencia de arsénico en el agua de red. La alerta surgió luego de que María Spañol, responsable del portal local Uniendo Pueblos, difundiera una noticia proveniente de un medio de Tandil sobre altos niveles de arsénico en distintas localidades de la región, entre ellas Ayacucho y Tandil, de donde también proviene el suministro que llega a Maipú.
Según relató Spañol, tanto en Maipú como en otras ciudades cercanas, los pedidos de información a ABSA sobre el estado del agua fueron negados.
Frente a este escenario, María decidió iniciar una colecta para costear un análisis particular y completo en el laboratorio de la doctora María Nidia Etchegoyen. La respuesta vecinal fue inmediata: en menos de 24 horas se reunieron los $100.000 necesarios.
Los frascos con las muestras —uno para análisis físico-químico y otro para el estudio bacteriológico— fueron entregados este martes al laboratorio, donde el proceso llevará entre 10 y 15 días.
La comunicadora explicó que tomó las muestras siguiendo las indicaciones técnicas correspondientes: desde una canilla directa de red, sin intervención de tanque domiciliario, y con la higiene requerida de la canilla y los recipientes.
Spañol señaló que la preocupación principal pasa por la salud de la población, ya que el arsénico, consumido en el tiempo, puede generar enfermedades graves, especialmente cáncer y afecciones pulmonares y dermatológicas.
A modo de antecedente esperanzador, relató que un vecino aportó un análisis realizado en 2024 también en Maipú y en el mismo laboratorio, donde los valores de arsénico estaban dentro de los niveles aceptables (0,05 mg/l).
Sin embargo, remarcó que los organismos responsables deberían ofrecer información periódica y pública:
"El análisis del agua es un derecho. ABSA debería entregar estos informes al municipio y que se publiquen como corresponde. No podemos depender de que un vecino tenga que juntar dinero para saber qué estamos consumiendo", expresó.
Los resultados del estudio se esperan para las próximas semanas y permitirán conocer la calidad actual del agua que consume toda la comunidad maipuense.