Por: Nancy Gramigna
Cristian Méndez, reconocido payador y referente de la cultura tradicional, atraviesa un presente marcado por el compromiso comunitario y la recuperación de espacios cargados de historia e identidad. En una charla distendida, repasó el camino recorrido para devolverle la vida a la histórica pulpería de Balcarce y el proyecto que avanza para reactivar el club del paraje rural Tres Esquinas.
La pulpería, ubicada en el cerro El Triunfo, es un antiguo galpón de cantera que supo ser escenario del Festival del Canto Argentino y de innumerables encuentros criollos. Tras pasar por distintas concesiones y quedar bajo administración municipal, el lugar fue cayendo en un progresivo abandono que se profundizó durante la pandemia, cuando cerró definitivamente sus puertas.
Frente a ese deterioro, Méndez, junto a un grupo de amigos y con el acompañamiento de Agricultores Unidos del Sudeste, decidió involucrarse para recuperar el espacio, afrontando tanto los trámites legales como el trabajo físico necesario para ponerlo nuevamente en condiciones.
Hoy, la pulpería es una realidad consolidada. Funciona como un espacio cultural y social con una agenda intensa que incluye cumpleaños, peñas, bailes, encuentros institucionales y presentaciones de artistas de renombre. Durante el último año pasaron por su escenario figuras como Los Fronterizos, Yamila Cafrune, Samira Cafrune, Enrique Espinosa y Carlos Ramón Fernández, entre muchos otros. La respuesta de la comunidad fue tal que ya existen reservas de fechas para los próximos años, reflejando el lugar que la pulpería volvió a ocupar en la vida de los balcarceños.
En paralelo, Méndez se encuentra impulsando la recuperación del club del paraje rural Tres Esquinas, una institución que llevaba más de 15 años sin actividad y que recientemente cumplió 100 años. El proyecto surgió a partir de la iniciativa de los propios vecinos, quienes comenzaron a gestionar materiales para reparar el techo, una de las partes más deterioradas del edificio. En ese proceso, Méndez colaboró de manera directa aportando la mano de obra y coordinando los trabajos necesarios para dejar el club nuevamente en pie.
La recuperación del club tiene además un fuerte componente emocional: Méndez descubrió que los ladrillos con los que fue construido el edificio habían sido vendidos por su abuelo, lo que refuerza el vínculo familiar y la pertenencia a la historia del lugar. Actualmente, el espacio se encuentra en etapa de limpieza y acondicionamiento, con nuevos proyectos que incluyen mejoras en el frente, ventanas y servicios, con la idea de inaugurar formalmente el club con una celebración por su centenario.
El objetivo es que el club de Tres Esquinas vuelva a ser un punto de encuentro social y cultural para el paraje, albergando bailes, peñas, almuerzos comunitarios y actividades que devuelvan identidad y movimiento a una zona rural con pocos habitantes pero con una fuerte historia compartida.
Además de su labor comunitaria, Cristian Méndez continúa desarrollando una activa agenda artística como payador y animador en distintos festivales tradicionales de la región, combinando su faceta cultural con el trabajo diario en la pulpería y los proyectos de recuperación social.
“Cuando hay voluntad, compromiso y trabajo en conjunto, las cosas se pueden hacer”, expresó, destacando el valor del esfuerzo colectivo para devolverle vida a espacios que forman parte de la memoria viva de los pueblos.