domingo 08 de febrero de 2026 - Edición Nº334

Sociedad | 7 feb 2026

MEMORIA, FÚTBOL Y RECONOCIMIENTO

Un reencuentro cargado de memoria y fútbol en Maipú

Los integrantes de la selección escolar que marcó un hito en el fútbol local compartieron un emotivo reencuentro y reflexionaron sobre el fútbol de ayer y de hoy


Por: Nancy Gramigna

Este fin de semana, Maipú fue escenario de un emotivo reencuentro del equipo que, hace 52 años, protagonizó una de las gestas más importantes del deporte local al consagrarse campeón de los Juegos Evita y representar a la provincia de Buenos Aires a nivel nacional.

La reunión convocó a varios de los protagonistas de aquella histórica selección escolar que, con apenas 13 años, logró un recorrido único e irrepetible para el fútbol maipuense. Entre los presentes estuvieron Pascual Costanzo, Alfredo Ferrer, Jorge Ferrer, Julián Camino, Gustavo Smaniotto, Martín Zubiaurre, el “Piojo” Zubiaurre, Eduardo Arteaga, Dardo Ríos, Juan Manuel Lorente, “Popofo” Sosa, Suvisa y Luis Ramos.

Durante la jornada, los recuerdos y las emociones atravesaron cada momento. Uno de los ejes centrales fue la reflexión sobre cómo se vivía el fútbol en una época sin desarrollo globalizado ni acceso a información, especialmente al enfrentarse con equipos de ciudades más grandes y jugadores de mayor porte físico y técnico.

En diálogo con Julián Camino, uno de los referentes surgidos de aquel equipo, se abordó justamente esa cuestión. Consultado sobre cómo gestionaban esas diferencias a tan corta edad, fue claro: “Lo tomábamos de manera natural. Teníamos una forma de jugar que siempre respetábamos”. Según explicó, nunca hubo una conciencia plena de esas desigualdades. “Íbamos a jugar a Dolores, Mar del Plata u otras ciudades y nos salía natural, porque éramos un gran equipo”, recordó.
Ese funcionamiento colectivo se sostenía en futbolistas clave como Jorge Ferrer, el “Piojo” Zubiaurre y Juan Manuel Lorente —considerado por muchos como uno de los mejores jugadores que dio el fútbol de Maipú—, lo que permitió que aquel equipo se destacara por su juego vistoso y eficaz, convirtiéndose en uno de los más reconocidos de su categoría.
En el caso  del ex defensor de Estudiantes de La Plata, , el reencuentro tuvo un significado aún más profundo. Su recorrido posterior en el fútbol profesional, tanto como jugador como integrante de cuerpos técnicos que alcanzaron instancias máximas —desde títulos con Estudiantes de La Plata hasta una final del mundo con la Selección Argentina— le dio con el tiempo una dimensión distinta a aquella experiencia juvenil. Sin embargo, lejos de verse como una contradicción, ese camino reforzó una idea central: todo empezó ahí, en un equipo de pueblo, sin información, sin estructuras complejas, pero con una identidad de juego clara, compromiso colectivo y pasión genuina. Esa naturalidad que describe Julián no solo explica el éxito de aquel equipo, sino también la coherencia de una carrera construida siempre desde el mismo lugar: saber de dónde se viene para entender hasta dónde se puede llegar.

Por su parte, Alfredo Ferrer destacó el valor histórico del logro alcanzado: “Fuimos la única vez que un equipo de Maipú salió campeón provincial y representó a Buenos Aires a nivel nacional. Eso no volvió a repetirse”. Además, recordó el paso por el torneo nacional disputado en Córdoba, con sede en Embalse Río Tercero, donde el equipo tuvo la oportunidad de convivir y ver jugar a Diego Armando Maradona, una experiencia imborrable para todos los integrantes.

El reencuentro se dió en Filipides Bar, donde los exjugadores fortalecieron los lazos de amistad que los unen desde la adolescencia. Más tarde, realizaron una emotiva entrega floral en el cementerio en homenaje a quienes ya no están físicamente: “Bagre” Pérez, Sergio Pérez y el "Sapo" Moracci,  integrantes del plantel.

Otro de los momentos destacados fue la entrega de una declaratoria de interés aprobada en el año 2023, que por distintos motivos no había podido concretarse en su momento. El reconocimiento fue entregado por Sebastián González, en representación del Honorable Concejo Deliberante, como homenaje a los integrantes de la selección escolar que dejó una huella imborrable en la historia deportiva de Maipú.

La jornada cerró con abrazos, emoción y la certeza de que aquella gesta sigue viva en la memoria colectiva de Maipú, no solo por los logros deportivos, sino por los valores de identidad, pertenencia y pasión que marcaron a toda una generación.

INFORMACIóN DEPORTIVA: MATÍAS ASPITIA

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias