Por: Nancy Gramigna
El Senado de la Nación Argentina aprobó esta semana la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional, en una sesión marcada por la tensión política y manifestaciones en las inmediaciones del Congreso de la Nación Argentina.
La iniciativa forma parte del paquete de reformas estructurales promovidas por el presidente Javier Milei desde su llegada al poder, con el objetivo de flexibilizar el mercado laboral, reducir costos para los empleadores y fomentar la generación de empleo formal.
Entre los principales cambios, el proyecto contempla nuevas modalidades de contratación, modificaciones en el sistema de indemnizaciones y la posibilidad de establecer esquemas laborales más flexibles mediante acuerdos entre trabajadores y empleadores. Desde el oficialismo sostienen que estas medidas buscan modernizar el sistema laboral y favorecer el crecimiento económico.
Sin embargo, distintos sectores sindicales, entre ellos la Confederación General del Trabajo, expresaron su rechazo al considerar que la reforma implica una pérdida de derechos laborales históricos. Durante el debate, se registraron protestas en las calles, enfrentamientos con fuerzas de seguridad y varias personas detenidas.
Tras la aprobación en el Senado, el proyecto deberá ser debatido en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, donde se espera un tratamiento intenso y nuevas discusiones entre el oficialismo y la oposición.
Desde el entorno presidencial, con sede en la Casa Rosada, aseguraron que la reforma es clave para el rumbo económico del país y reafirmaron la decisión de avanzar con los cambios estructurales previstos.
FUENTE: MERCOPRESS