Por: Nancy Gramigna
La Escuela Abierta de Verano volvió a desarrollarse durante el mes de enero en el distrito de Maipú, consolidándose como una propuesta educativa, recreativa y de contención destinada a niños y jóvenes durante el receso estival. El programa, impulsado por la Dirección General de Cultura y Educación a través del área de Educación Física, tuvo como sedes la Escuela Normal de Maipú y el establecimiento educativo de la localidad de Las Armas.
El coordinador del programa, Francisco Stadler, explicó que el principal objetivo de la iniciativa es “garantizar el derecho a la educación, la recreación y la alimentación durante el verano”, al tiempo que promueve la inclusión social, el aprendizaje y el cuidado de la salud. En ese sentido, destacó que, aunque se trate de un programa estival, mantiene un fuerte contenido pedagógico.
En Maipú participaron alrededor de 80 a 90 estudiantes de nivel inicial, primario y secundario, mientras que en la sede de Las Armas la matrícula alcanzó un promedio de 20 chicos. Las actividades se desarrollaron de lunes a viernes, en el horario de 9 a 13, incluyendo desayuno, propuestas recreativas, colación y almuerzo en el comedor comunitario.
Las jornadas incluyeron juegos recreativos, actividades artísticas, salidas a plazas, talleres y propuestas educativas orientadas al desarrollo integral de los participantes. Además, se realizaron articulaciones con distintos actores de la comunidad, como profesores, artistas, personal de salud y bomberos voluntarios, quienes acercaron propuestas vinculadas al deporte, el arte, el cuidado del cuerpo y la vida en comunidad.
El coordinador resaltó especialmente el compromiso de docentes, auxiliares y colaboradores, así como el acompañamiento del personal del comedor, que garantizó la alimentación diaria de los chicos. También subrayó la importancia de acercar nuevas experiencias a los participantes, especialmente a aquellos en situación de mayor vulnerabilidad, brindándoles oportunidades de aprendizaje, socialización y acceso a espacios públicos.
Asimismo, destacó que el programa no solo cumple una función recreativa, sino también formativa. “La escuela sigue enseñando en el verano. Los juegos tienen un trasfondo educativo muy importante, ayudan a los chicos a manejar emociones, aprender a convivir y desarrollar habilidades sociales”, señaló.
Finalmente, Francisco valoró el apoyo de la comunidad y expresó su intención de continuar al frente de la coordinación en futuras ediciones, con el objetivo de seguir fortaleciendo el programa y ampliando las propuestas para los niños y jóvenes del distrito.
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