Por: Nancy Gramigna
La reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional avanzó en el Congreso tras su aprobación en la Cámara de Diputados, en medio de un clima de fuerte tensión política y social. El proyecto, considerado clave dentro del programa económico oficial, propone una profunda modificación de las condiciones de contratación, despido y organización del trabajo en Argentina.
Entre los principales cambios, la iniciativa introduce un sistema de mayor flexibilidad laboral, que permitirá organizar las jornadas mediante un esquema de “banco de horas”, facilitando la distribución del tiempo de trabajo según las necesidades de cada empresa. Además, modifica el sistema de indemnizaciones por despido, habilitando mecanismos alternativos que podrían reducir el costo para los empleadores.
Otro de los puntos centrales es el fortalecimiento de los acuerdos laborales por empresa, lo que podría reducir el alcance de los convenios colectivos generales. También se establecen nuevas regulaciones para las medidas de fuerza, obligando a garantizar servicios mínimos en sectores considerados esenciales.
Desde el Gobierno sostienen que la reforma busca fomentar la creación de empleo, reducir la informalidad laboral y facilitar la contratación, especialmente en pequeñas y medianas empresas. Según el oficialismo, el objetivo es modernizar el sistema laboral y generar condiciones favorables para la inversión.
Sin embargo, el proyecto generó un fuerte rechazo por parte de los sindicatos y organizaciones sociales. La Confederación General del Trabajo convocó a un paro general y movilizaciones frente al Congreso, con miles de manifestantes en distintos puntos del país. Durante las protestas se registraron momentos de tensión y un amplio operativo de seguridad en la zona del Parlamento.
Los gremios advierten que la reforma podría significar una pérdida de derechos laborales, mayor precarización y menor protección para los trabajadores. También cuestionan la reducción de indemnizaciones y la flexibilización de las condiciones laborales.
El debate continúa ahora en el Senado, donde el proyecto deberá obtener la aprobación definitiva para convertirse en ley.
FUENTE : LA NACIÓN, REUTERS, TODO NOTICIAS