Por: Nancy Gramigna
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó el martes 24 de febrero de 2026 un caso de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en una granja de aves reproductoras ubicada en la localidad bonaerense de Ranchos, lo que motivó la activación inmediata del protocolo sanitario nacional.
La detección se produjo luego de registrarse síntomas compatibles con la enfermedad y mortandad en el establecimiento avícola. Las muestras fueron analizadas en el laboratorio oficial del organismo, donde se confirmó la presencia del virus.
Tras la confirmación, el SENASA dispuso el aislamiento total del predio afectado, la eliminación sanitaria de las aves infectadas, tareas de limpieza y desinfección, y el establecimiento de zonas de vigilancia epidemiológica en el área para evitar la propagación de la enfermedad a otros establecimientos productivos.
Como consecuencia directa del brote, Argentina suspendió de manera preventiva las exportaciones de productos avícolas hacia países que exigen el estatus de libre de influenza aviar. Esta medida podría extenderse por al menos 28 días, plazo necesario para verificar la contención del foco y recuperar la condición sanitaria internacional.
No obstante, desde el organismo sanitario aclararon que la enfermedad no se transmite a las personas por el consumo de carne de pollo o huevos debidamente cocidos, por lo que el abastecimiento interno no presenta riesgos y continúa desarrollándose con normalidad.
Este caso encendió la alerta en el sector avícola nacional, ya que representa un impacto sanitario y económico relevante. Además, se suma a detecciones recientes en aves silvestres en otros puntos de la provincia de Buenos Aires, lo que refuerza la necesidad de extremar las medidas de bioseguridad.
Las autoridades recomendaron a productores y a la población evitar el contacto con aves enfermas o muertas y notificar cualquier situación sospechosa, con el objetivo de contener rápidamente posibles nuevos focos.
FUENTE: INFOAGRO