Por: Nancy Gramigna
La escalada militar en Medio Oriente encendió las alarmas en todo el mundo y tuvo repercusiones directas en la Argentina, donde el Gobierno Nacional decidió elevar el nivel de seguridad y activar protocolos preventivos en todo el territorio.
La medida se tomó luego de la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra objetivos vinculados al programa nuclear iraní, lo que derivó en una inmediata respuesta de Irán y aumentó el riesgo de una escalada regional de mayor magnitud.
Ante este escenario, las autoridades argentinas ordenaron el refuerzo inmediato de los controles en fronteras terrestres, aeropuertos y puertos, con el objetivo de fortalecer la vigilancia y prevenir cualquier eventual amenaza. El operativo incluye un mayor control migratorio, monitoreo de movimientos internacionales y coordinación entre distintos organismos de seguridad.
El protocolo activado contempla la intervención de la SIDE, la Dirección Nacional de Migraciones, la Policía Federal Argentina y otras fuerzas federales, que trabajan de manera conjunta para reforzar la seguridad interna.
Además, se dispuso una vigilancia especial sobre infraestructura crítica, edificios públicos, embajadas y puntos considerados estratégicos, como parte de las medidas preventivas ante el contexto internacional.
Desde el Gobierno señalaron que se trata de un procedimiento habitual ante crisis internacionales de gran escala y que el objetivo principal es garantizar la seguridad de la población y mantener el control territorial.
Si bien no existe una amenaza concreta sobre el país, las autoridades mantienen un monitoreo permanente de la situación internacional, en coordinación con organismos de inteligencia y seguridad, ante un conflicto que ya genera impacto global y mantiene en alerta a numerosos países.