Por: Erquiaga Claudia
“Pasó un mes y no se puede creer lo rápido que fueron los nueve días”, expresó Solange Navarro al hacer un balance de la última edición de la Fiesta Nacional del Carnaval de la Amistad. Desde el mismo domingo posterior al cierre, la comisión comenzó a ordenar números, pagar comparsas, sonido y escenario, con una premisa clara: no quedar debiendo nada.
El presupuesto total rondó los 600 millones de pesos y, según adelantó Navarro, el saldo sería cercano a los 40 millones a favor, cifra que se confirmará oficialmente en la asamblea. En un contexto donde fiestas vecinas registraron déficits, el resultado fue definido como “más que positivo”.
Uno de los pilares fundamentales para sostener la fiesta fue el crecimiento de socios. Actualmente la institución cuenta con casi 3.900 asociados, mil más que el año anterior. “Sin el socio sería imposible. Son quienes sostienen la fiesta”, remarcaron.
A su vez, se registró el ingreso de casi 3.000 menores de 12 años, quienes no abonan entrada. Esto impacta directamente en el corte final de tickets vendidos, ya que la presencia de público fue mayor a la cantidad de entradas efectivamente cobradas.
En una de las noches centrales, con la presentación de La Konga, se vendieron poco más de 2.000 entradas. Si bien el número es alto en términos estadísticos, desde la organización reconocieron que esperaban un poco más de público ese día, aunque destacaron la importante llegada de visitantes de la región.
El factor climático jugó un rol clave: durante las nueve noches no se registraron lluvias. “Te llueve una noche y te cambia todo el panorama, incluso podés terminar fundiéndote”, señalaron.
Además, resaltaron que no hubo inconvenientes de seguridad y que el público disfrutó cada jornada con tranquilidad.
En cuanto al nivel técnico, el escenario y las pantallas fueron uno de los puntos más destacados por artistas y espectadores. Incluso desde la producción de La Konga manifestaron su conformidad con el sonido y la infraestructura.
Un dato que sorprendió fue la cercanía de los artistas con la comunidad: integrantes de la banda recorrieron la ciudad, alquilaron una cancha de pádel y realizaron actividades por fuera del protocolo habitual, generando un clima distendido.
La incorporación del sistema de mesas fue otro de los aciertos de esta edición. El servicio, que resultó accesible para el público, permitió mayor comodidad a familias y grupos de amigos y funcionó a pleno durante las noches más convocantes.
Por otro lado, se mantuvo el esquema de trabajo con los barrios para la ubicación y alquiler de sillas. Mediante sorteo se definieron los espacios y las ganancias quedaron íntegramente para cada institución barrial, sin cobro de canon por parte de la organización.
El carnaval volvió a demostrar su peso en la economía local. Solo en empleados se destinaron 29 millones de pesos, monto que quedó íntegramente en la ciudad. A esto se suman los ingresos de comparsas, bordadoras, costureras, herreros, sonidistas, foodtrucks y proveedores locales.
La modalidad implementada con los barrios también se sostuvo: se sorteó únicamente la ubicación de las sillas, y las ganancias quedaron en su totalidad para cada institución, sin cobro de canon por parte de la comisión.
“Es una mini empresa que genera trabajo y movimiento. Cuando la fiesta crece, crece Maipú”, resumió la presidenta.
La comisión convocó a asamblea general ordinaria para el 6 de abril. Las listas podrán presentarse hasta el 27 de marzo y se renovará la totalidad de los cargos. Para integrar la comisión es requisito ser socio.
En ese marco, Solange anunció que no continuara.
“He decidido no renovar. Fueron dos años muy intensos. Amo la fiesta, pero necesito priorizar mi trabajo y mi salud. Es mucha responsabilidad y presión. Me voy tranquila, con la tarea cumplida”, expresó.
Aclaró que seguirá acompañando desde afuera si es necesario, pero entiende que es momento de dar lugar a nuevos equipos. “La fiesta no es de nombres propios. Es de Maipú”, sostuvo.
Durante su gestión, el carnaval consolidó un escenario de primer nivel, fortaleció la promoción regional y mantuvo el crecimiento artístico y organizativo. También destacó el acompañamiento del municipio, al que calificó como clave en la logística de armado y desarme.
“Me llevo aprendizaje, amigos nuevos y la tranquilidad de haber cumplido. Espero que quienes vengan tengan el mismo compromiso y amor por la fiesta”, concluyó.
El Carnaval de la Amistad cerró así una edición récord, con números positivos y una transición abierta a la participación democrática de la comunidad