Por: Nancy Gramigna
En los últimos días se manifestó preocupación por el futuro de la estación meteorológica de la ciudad de Dolores, una dependencia que desde hace más de seis décadas realiza observaciones climáticas permanentes y aporta información fundamental para gran parte de la región.
La estación forma parte de la red del Servicio Meteorológico Nacional y funciona las 24 horas del día, los 365 días del año, generando registros sobre temperatura, precipitaciones, vientos, humedad y otros datos que permiten anticipar fenómenos meteorológicos.
Estos registros no sólo son utilizados a nivel nacional, sino también por distintas localidades del sudeste bonaerense, entre ellas Maipú, además de ciudades como Castelli, Chascomús, Lezama y General Guido. La información resulta clave para actividades productivas, la planificación de emergencias y la prevención ante tormentas o eventos climáticos intensos.
Uno de los aspectos que genera mayor preocupación es que una eventual reducción en el funcionamiento de la estación podría afectar la continuidad de los registros históricos del clima y limitar la capacidad de monitoreo en tiempo real, algo especialmente importante para una zona atravesada por rutas muy transitadas y con fuerte actividad agropecuaria.
Asimismo, los datos meteorológicos son utilizados por organismos de seguridad, medios de comunicación y servicios de emergencia, que dependen de esa información para alertar a la población ante condiciones adversas como tormentas fuertes, niebla o vientos intensos.
Por este motivo, desde distintos sectores se remarca la importancia de preservar el funcionamiento de la estación, considerada un punto estratégico para el seguimiento del clima en toda la región.
FUENTE: CRITERIO ONLINE