miércoles 08 de abril de 2026 - Edición Nº393

Cultura y Eventos | 8 abr 2026

ENTREVISTA

Daniel Pelliza, cinco décadas con el alma hecha canción

20:16 |El cantautor maipuense recorre sus inicios, los escenarios que marcaron su camino y el vínculo inquebrantable con su gente. A medio siglo de su primer trabajo discográfico, celebra una historia construida con música, memoria y profunda identidad local.


Por: Nancy Gramigna

A medio siglo de su primer disco, Daniel Pelliza vuelve sobre su historia musical con la misma sencillez y emoción que lo caracterizan. Entre recuerdos, escenarios y canciones, su voz sigue ligada profundamente a la identidad de Maipú.

- Daniel, se cumplen 50 años de tu primer disco. ¿Qué representa para vos llegar a este momento tan especial?
Mi primer disco para mí fue algo muy esperado y soñado, y llegar a estos 50 años de esa fecha me da felicidad. Mucha gente me escribe que guarda aquel disco con mucho amor.

- Si volvés a aquel tiempo, ¿qué recordás de ese primer trabajo discográfico y de cómo fueron tus inicios en la música?
Estamos hablando de una época donde era muy difícil grabar, se hacía por medio de un sello discográfico, el mío fue Vaivén, que pertenecía a Odeon. Se hacían tiradas de mil discos; si se vendían, se hacían más tiradas. Yo creo ser una persona de suerte, siempre estuve rodeado de buena gente.
Algo más que importante: amigos que me ayudaron en este sueño del disco. Formaron parte Jorge Palavecino en percusión y Hugo Rodríguez en guitarra.
Comencé a cantar siendo niño y ya no dejé nunca más. Luego me llamó mi querido amigo Huguito Rodríguez, y junto a Juan Delorte comenzamos a recorrer distintos escenarios.

-¿Qué soñaba ese Daniel que empezaba a cantar y cuánto de esos sueños sentís que pudiste cumplir?
Aquel Daniel que sigue habitando en mí soñaba con cantarle a mi pueblo, a la vida. Soñaba con los grandes escenarios, a los que pude llegar. Como dijo Omar Moreno Palacios, nosotros los cantores tenemos alma de pájaro. Creo haber cumplido todos mis sueños.
Mi primer escenario fue a los 9 años, el día de la inauguración del Hogar de Ancianos, algo que siempre recordamos con la querida Chicha. Ese lugar para mí es entrañable, al que vuelvo a cantarle a los abuelos siempre que puedo.

-¿Hubo algún referente que haya influido especialmente en tus comienzos?
En mi casa siempre había música. Mis primeros referentes fueron mis hermanos, Clarito Vidal, los hermanos Espondaburu. Más tarde conocí a Nancy Marcelino, quien dejó su carrera promisoria al formar su familia. A nivel nacional, El Chango Rodríguez y Horacio Guarany, de quien recibí muchos consejos y me insistió en que cantara mis canciones.

- A lo largo de tu trayectoria, ¿cuáles fueron los momentos que más te marcaron en tu camino artístico?
Los momentos de mi trayectoria que más me marcaron fueron los festivales nacionales, por los años 70: la Fiesta del Ternero, la Fiesta del Gaucho, etc. Compartir escenarios con las principales figuras del folklore, como Los Quilla Huasi, Luis Landriscina, Zamba Quipildor, Los Chalchaleros, Torres Vivas, Argentino Luna, Los Indios Tacunau, Los Fronterizos, los payadores.

Los festivales a Lonja y Guitarra, siempre agradezco mucho a Víctor Abel Giménez y Miguel Franco, que me llevaron a todos sus festivales y programas de radio. Y en el 71 se cumple mi gran sueño: llegar a Cosquín, junto a Huguito Rodríguez y Juan Delorte, con Carlos Bustos como representante.

- Maipú ocupa un lugar central en tu historia. ¿Qué significa para vos cantar para tu pueblo y sentir ese cariño tan cercano?
Yo elegí no quedarme en Buenos Aires, tenía para firmar contrato, algo que no hice. Yo quería cantar, pero desde acá, desde mi Maipú, que es mi cuna, es tierra fértil para mi existir. Aquí están mis seres queridos, mis sueños cumplidos, que también son los sueños de quienes me conocen desde siempre. Nunca alcanzarán mis canciones para agradecer tanto cariño a lo largo de los años.

- Sos una figura muy ligada al Carnaval de la Amistad. ¿Qué sensaciones te genera cada año volver a abrir esa fiesta tan importante?
El carnaval me atrapó desde mi infancia. Fue algo mágico, no se puede explicar lo que siento. ¿Y cómo no cantarle a la alegría de un pueblo, que ve a su pueblo feliz? Viva por siempre el ardiente febrero, padre del carnaval.

- Tu takirari se convirtió en una canción emblemática del carnaval. ¿Cómo nació esa obra y qué sentís al ver que la gente la hizo propia?
El taquirari nació en febrero como otro hijo más del carnaval. Desde el principio el pueblo lo recibió y lo abrazó con amor, como parte del carnaval.

Siempre le entrega su afecto y emoción, con el corazón en las manos. Sentirlas hace galopar más rápido mi corazón.

Es la canción que unió todas las generaciones. Sigan cuidándolo, que es de todos ustedes, y allí me encontrarán siempre en la primera nota del taquirari.

- ¿Cuál fue el mayor desafío que te tocó atravesar como artista?
Pienso que el mayor desafío fue Cosquín 71, donde llegamos desde un pueblo, a tan solo 10 años de comenzado el festival, al escenario más grande de América, a representar la provincia de Buenos Aires. Y la ovación de aquella madrugada que no olvidaré nunca. Creo que ese fue, para mí y mis compañeros, nuestro bautismo de fuego.

Esa noche se encontraba en el festival Diana Lazcano con su esposo. Fue compartida la emoción de ellos y de nosotros.

- Después de tantos años sobre los escenarios, ¿qué es lo que todavía te emociona o te moviliza antes de cantar?
Siempre me emociona subir a un escenario, acá y en todos los lugares que me adoptaron como su cantor. Lo que más me moviliza es el cariño de la gente. Siento mi guitarra como un fusil de canto que la empuña un soldado y habitante de la noche.

- El reconocimiento del público ha sido constante. ¿Qué significa para vos que te consideren “el cantor del pueblo”?
Soy un agradecido eterno a mi gente, mi público, que me hacen llegar su cariño en cada presentación. Por eso ellos suben junto a mí llevando como bandera el nombre de Maipú.

Me emociona mucho ver a los chiquitos que me escucharon en una escuela y van a verme cantar. Me emocionan mis compañeros de sueños de toda la zona que cantan y graban mis canciones. Por eso voy a ser un eterno agradecido al público, a mi gente.

- Pensando en lo que viene, ¿tenés nuevos proyectos o ideas musicales que te gustaría concretar?
Siempre hay nuevos proyectos en mi vida musical. Sigo escribiendo canciones que referencian vivencias e historias que marcan nuestra identidad como pueblo. Tengo nuevas propuestas para grabar un disco; otra es formar parte de un disco compartido para presentar en Cosquín 2027.

El sueño de este viejo cantor es dejar plasmadas todas sus canciones para mi familia y mi pueblo. Allí, en las notas de un do menor, recostándose como la vida en un tono mayor, me encontrarán siempre.

 

Cinco décadas después de aquel primer paso discográfico, Daniel Peliza continúa vigente, creando y compartiendo su música. Con nuevos proyectos en el horizonte, su legado sigue creciendo, siempre de la mano de su pueblo y de las historias que lo inspiran.

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