Por: Nancy Gramigna
En diálogo con el programa Canto al Sur, conducido por Ángel Farías, la docente Lorena Zubiarrain anunció la recuperación de una de las celebraciones más emblemáticas de Santo Domingo: el tradicional almuerzo del Día del Trabajador.
“Es muy importante volver a poner en valor esta fiesta”, expresó, al tiempo que destacó que la iniciativa surge del trabajo conjunto entre el club, la escuela y el jardín de infantes de la localidad. “Como somos pocos, trabajamos mancomunadamente para beneficio de todos”, explicó.
La celebración tiene profundas raíces históricas. Según registros del libro de actas del club, ya en 1925 se realizaban estos encuentros, lo que convierte a esta tradición en una práctica con más de un siglo de antigüedad. Tras un tiempo de interrupción, la comunidad decidió recuperarla como forma de sostener la memoria colectiva y fortalecer el tejido social.
El evento se desarrollará en el club del pueblo y contará con un menú bien criollo: chorizo como entrada, asado de vaca, cordero, ensaladas y los clásicos pastelitos de Santo Domingo como postre. Además, habrá servicio de cantina durante toda la jornada y opciones como empanadas y choripanes para quienes no participen del almuerzo.
La propuesta incluirá también una sobremesa folklórica con músicos de la región, la participación de bailarines de Mar de Ajó y la presencia del grupo “2.0 Cumbia”, sumando música y baile para toda la comunidad.
Zubiarrain remarcó que el objetivo va más allá de lo festivo: “Queremos revalorizar la cultura del trabajo y enseñar a los chicos la importancia del trabajo en conjunto, dejando de lado los individualismos”. En ese sentido, destacó la participación de jóvenes del club, quienes se sumarán como colaboradores durante la jornada.
Durante la entrevista, también compartió datos históricos que reflejan el pasado pujante de Santo Domingo. A través de investigaciones escolares, los alumnos analizaron guías del Ferrocarril del Sud y descubrieron que la localidad llegó a tener cerca de 900 habitantes y un fuerte movimiento económico basado en la producción de lana y lino.
Además, el pueblo contaba con un hotel de 28 plazas y un vivero —Santa Rosa— que comercializaba frutales hacia la ciudad de Buenos Aires. “Hoy cuesta imaginar ese movimiento, pero trabajamos con los chicos para reconstruir esa historia y fortalecer la identidad”, señaló.
De esta manera, el regreso del almuerzo del 1° de mayo no solo representa una celebración, sino también un acto de memoria, identidad y comunidad.
El almuerzo se realizará el 1° de mayo en el Club de Santo Domingo, con actividades desde la mañana y el almuerzo previsto alrededor de las 13 horas. Las tarjetas pueden reservarse previamente y abonarse el mismo día. Para consultas y reservas, los interesados pueden comunicarse con Virginia Bonavita al 2241-9200. Durante toda la jornada habrá servicio de cantina y propuestas gastronómicas accesibles para todo público. Se invita a la comunidad a acercarse incluso con equipo de mate para compartir el día.
ESCUCHÁ LA NOTA COMPLETA