Por: Nancy Gramigna
En una nueva entrega de la columna deportiva de Carlos Casco en Gente de mi Pueblo, Felipe Ojeda repasó una trayectoria que lleva más de 23 años ligada al automovilismo y que lo convirtió en uno de los referentes locales de la disciplina.
Sus primeros pasos fueron en el kartódromo de Maipú, donde comenzó a competir a los siete años junto a su padre, quien lo acompañó durante gran parte de su carrera deportiva. “Arranqué a los siete años corriendo en karting acá en Maipú y desde ahí fue toda una vida dentro del automovilismo”, recordó.
A partir de aquellos comienzos llegaron los primeros logros deportivos. El piloto obtuvo campeonatos y protagonizó numerosas definiciones a lo largo de los años, construyendo una carrera marcada por la constancia y la competitividad. “En las categorías en las que estuvimos pudimos salir campeones o pelear campeonatos. Siempre tratamos de estar competitivos”, señaló.
Durante la charla, Ojeda destacó que detrás de cada carrera existe un enorme trabajo de equipo. Además del piloto, intervienen mecánicos, motoristas, colaboradores y auspiciantes que permiten sostener una actividad que demanda importantes esfuerzos económicos y personales.
También explicó que el automovilismo exige mucho más que manejar rápido. La puesta a punto del vehículo, el conocimiento técnico y la capacidad para transmitirle al equipo lo que sucede en pista son aspectos fundamentales para obtener buenos resultados. “Tenés que ser rápido, pero también cuidar el auto. Muchas veces la diferencia está en saber explicar cómo se comporta el auto para que el equipo pueda trabajar sobre la puesta a punto”, expresó. afirmó.
Al definirse como piloto, reconoció que siempre fue competitivo y que en la pista es necesario hacerse respetar, aunque sin perder de vista los códigos deportivos. “Cuando llegás a una categoría nueva tenés que hacerte respetar. Si no, te pasan por arriba. Pero siempre dentro de lo deportivo y de lo correcto”, expresó.
Ojeda también habló de las distintas etapas que atravesó a lo largo de su vida. En varios momentos debió combinar las carreras con los estudios y posteriormente con el trabajo, realizando largos viajes y dedicando gran parte de sus fines de semana al automovilismo. “Hubo épocas en las que estudiaba, trabajaba y corría al mismo tiempo. Era mucho esfuerzo, pero siempre tuve el apoyo de mi familia y de la gente que estuvo cerca”, comentó.
Actualmente, las responsabilidades laborales ocupan gran parte de su tiempo, aunque sigue manteniendo un fuerte vínculo con la actividad y no descarta regresar a las pistas en corto plazo. De hecho, recibió una invitación para participar como piloto invitado en una próxima competencia, una propuesta que analiza con entusiasmo. “Tratamos de mantenernos en actividad porque una vez que perdés el ritmo es difícil volver. Siempre buscamos alguna posibilidad para seguir vinculados al automovilismo”, señaló.
Sobre el cierre de la entrevista, el piloto remarcó el orgullo que siente cada vez que le toca representar a la ciudad en distintos circuitos de la región y del país. “Siempre traté de representar a Maipú. Me gusta llevar la bandera de Maipú a cada lugar donde me toca correr”, destacó.
Con más de dos décadas de experiencia, títulos, innumerables carreras y una pasión intacta por el deporte motor, Felipe Ojeda continúa siendo una de las figuras más representativas del automovilismo maipuense.