Por: Nancy Gramigna
En el marco del Día del Peluquero/a, Lucía Viere fue entrevistada por Aldana en La Mañana de la 30, donde contó cómo nació su vocación, habló sobre su formación permanente y repasó el crecimiento de Family Room, el espacio donde actualmente desarrolla su actividad.
Su vínculo con la peluquería comenzó mucho antes de convertirla en una profesión. Desde chica sentía curiosidad por el cabello y disfrutaba jugar con él. “Era algo que me entusiasmaba, entrar atrás de una persona a tocar el cabello, como jugar”, recordó.
Hace aproximadamente nueve años decidió transformar aquella inquietud en un oficio. Comenzó a estudiar, viajó a Mar del Plata para capacitarse y desde entonces mantiene una formación constante para incorporar nuevas técnicas y conocimientos.
“Por lo general, una vez al mes viajo a Mar del Plata a capacitarme y después, por lo general, todos los lunes, tengo clases virtuales”, explicó. Actualmente está enfocada especialmente en perfeccionarse en color, un área que considera muy técnica y precisa, aunque aseguró que el peinado continúa siendo una de las tareas que más disfruta.
Las tendencias también forman parte de su trabajo cotidiano. Lucía contó que muchas clientas llegan con imágenes que encuentran en las redes sociales y buscan reproducir determinados estilos. Entre las técnicas más solicitadas mencionó el balayage y el ombré, trabajos que requieren tiempo y dedicación.
“Cuando llegan a mi salón tienen horario de entrada pero no de salida”, señaló, al explicar que algunos trabajos pueden extenderse durante ocho o nueve horas.
Además de trabajar principalmente con mujeres, Lucía también realiza corte masculino clásico con tijera sobre peine, aunque aclaró que no se dedica a la barbería.
El asesoramiento es otro de los aspectos centrales de su tarea. Según explicó, muchas veces la clienta llega con una idea concreta, pero el resultado se define a partir de lo que desea, las características de su cabello y la propuesta profesional que ella realiza.
También recomienda tratamientos de acuerdo con las necesidades de cada cabello, especialmente hidratación y nutrición cuando existen trabajos técnicos con decoloración.
FAMILY ROOM, UN ESPACIO FAMILIAR
Con el crecimiento de su actividad llegó también Family Room, un espacio que comparte con su hija Soledad y Carmen Farías.
Soledad se ocupa de los servicios de manos, entre ellos capping y soft gel, mientras que Carmen incorporó recientemente la depilación de rostro. La propuesta también apunta a sumar próximamente spa facial.
“Siempre tratando de agregar servicios para poder mejorar, cuando llega la clienta que tenga todo en un mismo lugar, en un mismo espacio”, explicó Lucía.
El local está ubicado en Sarmiento 509, entre Belgrano y San Martín, y funciona con turnos de martes a sábado, de 10 a 12 y de 16 a 20. También pueden realizarse consultas y coordinar turnos a través de WhatsApp.
Lucía contó que, además de clientas de Maipú, recibe personas de Labardén y Guido, y destacó el acompañamiento de quienes la siguen desde sus comienzos.
CAPACITACIÓN Y NUEVOS PROYECTOS
La capacitación continúa siendo una parte fundamental de su trabajo. Actualmente, además de seguir formándose en color, se prepara para incorporar alisados sin formol.
Según explicó, se trata de un servicio muy solicitado y su intención es trabajar con productos aprobados por ANMAT, buscando ofrecer alisados progresivos que sean efectivos y tengan duración.
A su vez, ya tiene abierta la agenda para los bailes de egresados y distintos eventos de fin de año, especialmente para quienes necesitan reservar con anticipación los servicios de peinado.
En este Día del Peluquero y la Peluquera, la historia de Lucía refleja el camino de una vocación que comenzó en la infancia, se transformó en profesión y continúa creciendo a través de la capacitación, las nuevas técnicas y el vínculo cotidiano con sus clientas.
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