Por: Nancy Gramigna
La ganadería atraviesa un momento de buenas perspectivas y ese escenario se refleja en los distintos remates que se vienen realizando en la región. Así lo señaló Luis Trelaun durante una entrevista realizada en Canto al Sur, donde destacó el buen ánimo que observa actualmente entre productores y compradores y los valores que está alcanzando la hacienda.
“Tenemos muy lindos años para lo que viene para la ganadería”, sostuvo Trelaun, quien explicó que ese optimismo puede percibirse en el ambiente de los remates y en el contacto cotidiano con los productores. Según señaló, después de varios años de dificultades, hoy quienes permanecieron en la actividad ganadera están encontrando una situación que les permite volver a mirar el futuro con mejores expectativas.
En ese sentido, recordó que hubo momentos en los que muchos productores optaron por desprenderse de sus rodeos y volcarse hacia la agricultura. Para quienes hoy buscan regresar a la ganadería, el desafío es importante debido al valor que tienen actualmente los vientres.
Trelaun consideró que aquellos productores que lograron sostener sus rodeos durante los años más difíciles hoy reciben una suerte de reconocimiento por ese esfuerzo. “El que es ganadero nace ganadero y muere ganadero”, expresó, al destacar el vínculo que existe entre los productores y una actividad que, pese a las distintas circunstancias económicas, continúa siendo una forma de vida para muchas familias.
Otro de los aspectos que destacó fue la evolución de la genética y la incorporación de tecnología y mayor cantidad de información a la producción ganadera. Explicó que en los remates se trabaja cada vez más con datos que permiten seleccionar los animales de acuerdo con sus características y orientar la producción hacia una mayor eficiencia.
En ese marco, señaló que la Argentina cuenta actualmente con genética de muy buen nivel y que esa evolución puede observarse en los distintos remates. También hizo referencia particularmente a la zona de la Cuenca del Salado, donde existe una importante presencia de establecimientos dedicados al mejoramiento de los rodeos.
Para Trelaun, la competencia entre las cabañas constituye además un estímulo para continuar mejorando. No se trata solamente de obtener un buen precio en una venta, sino de lograr que el productor vuelva al año siguiente a buscar genética en el mismo establecimiento. La continuidad de esos clientes, explicó, representa uno de los mayores reconocimientos para una cabaña.
Durante la entrevista también se refirió a la posibilidad de contar actualmente con mayor información sobre los reproductores. La evaluación genética permite orientar la elección de los toros de acuerdo con el tipo de producción que se busca obtener, desde animales destinados a lograr buenos resultados al destete hasta aquellos pensados para una mayor producción de kilos de carne.
En cuanto al remate que se desarrolla este jueves en la Sociedad Rural de Ayacucho, Trelaun anticipó una importante oferta de hacienda de las razas Angus y Hereford.
Por el lado de Cabaña La Posta, de la familia Miramont, detalló la presencia de alrededor de 40 toros negros y colorados, varios de ellos aptos para vaquillonas, con ejemplares de entre aproximadamente 15 y 20 meses. También se ofrecen vacas Angus paridas, entre ellas unas 10 vacas negras y otras 13 vacas paridas, destinadas a distintos tipos de compradores.
En cuanto a la raza Hereford, Trelaun señaló que se trata de una nueva edición del tradicional remate de la familia Pereyra Iraola. La oferta contempla reproductores de distintas categorías y una importante cantidad de vientres, incluyendo toros pedigree, puros registrados y animales generales, además de vaquillonas paridas y preñadas y vacas con cría.
El consignatario remarcó que se trata de una jornada pensada para desarrollarse de manera ágil. Explicó que, a diferencia de lo que ocurría años atrás, actualmente los remates tienen un ritmo más dinámico, algo que responde también a que productores y compradores deben continuar con sus actividades y cuentan con agendas más ajustadas.
Entre las condiciones de venta para los toros se establecieron cinco cuotas o 90 días libres, con 30 días de gasto, además de 300 kilómetros de flete sin cargo, independientemente de la cantidad de animales adquiridos. Para los vientres, en tanto, se establecieron 60 días de plazo y 30 días de gasto.
La jornada comenzó con un almuerzo previo y las ventas están previstas para las primeras horas de la tarde. Trelaun invitó a productores y compradores a acercarse a la Sociedad Rural de Ayacucho y destacó especialmente la posibilidad de compartir una jornada de trabajo y encuentro entre quienes forman parte de la actividad.
“Lo que se vende, se vende y lo que quedó sin venderse vuelve al campo”, explicó finalmente, al señalar que el objetivo es ofrecer una propuesta genuina y que cada productor pueda encontrar la hacienda que necesita.
Con una importante oferta de toros y vientres y en un contexto que el sector observa con mayor optimismo, el remate reúne hoy en Ayacucho a productores interesados en incorporar genética, recomponer sus rodeos y continuar apostando a la producción ganadera
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