jueves 10 de septiembre de 2026 - Edición Nº548

Deportes | 10 sep 2026

CULTURISMO

Federico Asta vuelve a competir después de ocho años: “Quiero ir a ganar”

16:01 |El atleta maipuense regresará a la tarima el próximo 15 de noviembre, en Mar del Plata, después de ocho años sin participar en un torneo. Con 45 años y 30 años de entrenamiento, lleva 86 semanas de preparación y encara las últimas semanas antes de la competencia.


Por: Nancy Gramigna

Después de ocho años alejado de las competencias, Federico Asta volverá a subirse a una tarima de fisicoculturismo. El próximo 15 de noviembre, en el Hotel Sasso de Mar del Plata, el atleta maipuense participará de un torneo que podría marcar el cierre de su carrera competitiva.

Asta habló sobre este regreso durante una entrevista en La Mañana de la 30, donde contó cómo está atravesando una preparación que comenzó hace 86 semanas y que actualmente ingresó en una de sus etapas más exigentes.

“Vuelvo a la tarima de fisicoculturismo después de ocho años”, explicó. Su objetivo es llegar en las mejores condiciones al 15 de noviembre y, aunque considera que podría ser su última competencia, no descarta participar en diciembre en otro torneo de mayor convocatoria, con presencia de atletas de distintos lugares.

De concretarse, sería el último año de competencia para Asta. Sin embargo, dejó en claro que retirarse de los torneos no significa abandonar el culturismo: seguirá viviendo y entrenando como culturista, una disciplina que forma parte de su vida desde hace tres décadas.

Una preparación que exige cuerpo y mente

Asta tiene 45 años y comenzó a entrenar a los 15. Durante diez años compitió de manera consecutiva, llegando a participar dos o tres veces por año. Según explicó, la decisión de alejarse de los escenarios estuvo relacionada principalmente con la necesidad de darle un descanso al cuerpo y a la mente después de ese período de intensa competencia.

También influyeron cuestiones económicas y laborales. Al llegar a Maipú, tuvo que poner en la balanza la continuidad de las competencias y el proyecto que finalmente se convirtió en su gimnasio, un espacio que fue creciendo con equipamiento y trabajo propio.

La posibilidad de volver a competir comenzó a tomar forma nuevamente en septiembre de 2024, cuando recibió un mensaje de su entrenador preguntándole si estaba preparado para regresar. Desde entonces comenzaron a planificar esta nueva etapa.

Para Asta, el culturismo es fundamentalmente un estado mental. Actualmente entrena cinco días por semana y todavía no había incorporado el trabajo aeróbico, que comenzaría más adelante dentro de la preparación. La alimentación ya había comenzado a modificarse para llegar a la puesta a punto final.

La planificación apunta a llegar prácticamente listo tres semanas antes del torneo, para disponer de ese margen y realizar los últimos ajustes.

“Acá el que afloja pierde”, resumió, al explicar la importancia de sostener la constancia durante esta etapa. Para él, el compromiso es determinante: entrena, trabaja y mantiene la preparación aun en aquellos días en los que las ganas pueden no acompañar.

La alimentación también se vuelve progresivamente más exigente. Durante la entrevista contó que pasó de consumir alrededor de 6.000 calorías diarias a unas 2.800 en esta etapa de definición. Esa reducción, sumada al entrenamiento y al ritmo de vida, genera un desgaste físico y emocional que reconoce como parte del proceso.

Asta también habló de la importancia del descanso. Actualmente suele acostarse alrededor de la una de la mañana y levantarse cerca de las seis, después de trabajar, entrenar y preparar las comidas del día siguiente. Durante los fines de semana intenta no entrenar para poder descansar y compartir tiempo en su casa.

“Quiero ir a ganar”

Aunque reconoce que regresar después de ocho años ya representa un desafío, Asta no piensa en la competencia simplemente como una oportunidad para volver a medirse. Su objetivo es ganar.

“Yo voy a competir, pero quiero ganar”, afirmó. Explicó que no entiende una preparación de casi dos años como un proceso destinado solamente a comprobar cómo llega físicamente, sino como un trabajo orientado a buscar el mejor resultado posible.

Su filosofía se mantiene desde sus primeros años: entrenar y prepararse para estar entre los mejores.

En cuanto a sus características físicas, señaló que su principal fortaleza son las piernas y destacó especialmente la definición muscular. No se considera un atleta de gran volumen, por lo que su estrategia pasa por trabajar sobre los detalles, la marcación, la estética, la línea corporal y la presentación sobre el escenario.

Para Asta, después de tantos años de entrenamiento, la calidad muscular y los detalles adquiridos con cada preparación pueden convertirse en factores decisivos a la hora de competir.

También explicó que mantiene una metodología de entrenamiento basada en ejercicios que conoce y que le resultan efectivos. No busca modificar permanentemente las rutinas, sino seleccionar aquellos ejercicios que mejor funcionan para su cuerpo y ejecutarlos con intensidad y técnica.

El componente emocional de un regreso especial

El regreso a la competencia tiene además un fuerte componente emocional para Asta. Durante la entrevista recordó que en su último torneo falleció su padre, una experiencia que lo marcó profundamente.

Contó que decidió continuar compitiendo en aquel momento porque sabía que su padre quería verlo hacerlo. Ahora, ocho años después, encara este nuevo desafío acompañado por su familia, amigos, compañeros de entrenamiento y las personas que forman parte de su preparación.

Reconoció que durante estas últimas semanas las emociones están más presentes y que una preparación de este nivel puede generar una particular sensibilidad.

También contó que durante los años en los que no compitió evitó incluso asistir a algunos torneos porque le resultaba difícil estar cerca de ese ambiente sin participar. El culturismo, explicó, nunca dejó de formar parte de su vida.

Diez años de trabajo en Maipú

El regreso deportivo coincide además con otro aniversario importante para Asta. El próximo 2 de octubre comenzará el décimo año de trabajo de su gimnasio en Maipú, proyecto que inició junto a Jás.

El gimnasio funciona de lunes a viernes, con una amplia propuesta de actividades y una jornada que se extiende desde las primeras horas de la mañana hasta la noche. En los últimos tiempos también realizaron modificaciones y renovaciones en el espacio, incorporando nuevo equipamiento y cambios en la ambientación.

Entre las actividades se encuentran clases de funcional, funcional kids, GAP y propuestas para adultos mayores, además de las distintas modalidades de entrenamiento.

Asta destacó especialmente el trabajo con los más chicos. Los lunes, miércoles y viernes a las 17 funciona un grupo de niños y niñas de entre 8 y 13 años, donde además de la actividad física se busca transmitir valores vinculados al respeto, la socialización, el compromiso y los hábitos saludables.

También remarcó la importancia que adquirió el entrenamiento de fuerza para personas de distintas edades y sostuvo que la actividad física puede contribuir a mejorar la calidad de vida.

Durante estos diez años, el gimnasio recibió no solamente a vecinos de Maipú sino también a personas de localidades cercanas como General Guido, Pirán, Vivoratá y Dolores, además de contar con alumnos que realizan entrenamientos de manera online.

Para Asta, ese crecimiento es parte de un proyecto que nació con la intención de regresar a su ciudad y construir allí su espacio de trabajo.

Con Maipú como bandera

De cara al 15 de noviembre, Federico Asta encara las últimas semanas de una preparación que comenzó hace casi dos años. El objetivo está definido: llegar al escenario del Hotel Sasso en las mejores condiciones y competir por el primer puesto.

El atleta agradeció a quienes lo acompañan en este proceso, entre ellos sus médicos, su familia, amigos, entrenador y compañeros de entrenamiento.

También destacó que lleva a Maipú como parte de este desafío y que su intención es representar a la ciudad de la mejor manera posible.

Después de ocho años fuera de los escenarios, el próximo 15 de noviembre volverá a competir. Y aunque reconoce que esta etapa podría marcar el cierre de su carrera competitiva, hay algo que permanece intacto: su vínculo con el culturismo y el deseo de volver a medirse entre los mejores.

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