Por: Nancy Gramigna
Andrés Bonavita regresó a Maipú después de una experiencia que comenzó mucho antes de tomar el avión rumbo a Australia. El pasado domingo 30 de agosto participó de la Maratón Internacional de Sydney, una competencia que reunió a alrededor de 38.500 corredores y que significó para el atleta maipuense su tercera maratón internacional.
El resultado fue de 3 horas, 18 minutos y 50 segundos, un tiempo que le permitió mejorar la marca que había conseguido en San Juan y cumplir con uno de los principales objetivos que se había planteado para esta competencia.
La llegada a Sydney fue el resultado de un proceso que comenzó varios años atrás. Bonavita recordó durante la entrevista en La Mañana de la 30 que comenzó a correr nuevamente de grande, después de haber practicado atletismo durante su juventud. El punto de partida fue una decisión vinculada a mejorar su estado físico y, a partir de allí, la actividad fue transformándose progresivamente en una forma de vida.
En 2019 comenzó a entrenar con un grupo de corredores y, durante la pandemia, encontró en el running una de las pocas actividades que podía continuar realizando al aire libre. Su primera competencia fue un 10K y, con el tiempo, llegaron nuevas carreras y viajes a distintas ciudades.
El recorrido deportivo fue creciendo: primero los 10 kilómetros, luego los 15, la media maratón de 21 kilómetros y finalmente el gran objetivo, los 42 kilómetros y 195 metros.
Su primera maratón fue la de Buenos Aires, en 2022, donde registró 3 horas y 45 minutos. Un año después llegó su primera experiencia internacional, en Chicago, con un tiempo de 3 horas y 38 minutos. En 2024 corrió en Berlín y volvió a mejorar: 3 horas y 31 minutos.
En 2025 decidió participar de la Maratón de San Juan, una competencia que le permitía buscar la clasificación para continuar participando en pruebas internacionales. Para su categoría, necesitaba bajar las 3 horas y 20 minutos. Después de seis meses de preparación, consiguió una marca de 3 horas, 19 minutos y 40 segundos, ingresando por apenas 20 segundos dentro del tiempo requerido.
Ese resultado le permitió acceder al sorteo de Sydney y finalmente obtener un lugar para participar este año.
Cinco meses de preparación
Para llegar a Australia, Bonavita realizó cinco meses de preparación intensiva, con seguimiento profesional de su alimentación y entrenamiento. Explicó que el proceso no solamente requiere preparación física, sino también una importante fortaleza mental.
“Vos podés estar preparado físicamente muy bien, pero la cabeza te va a regular todo”, explicó durante la entrevista, al referirse al desgaste que implica una maratón.
En las semanas previas entrenaba entre 100 y 110 kilómetros semanales, a lo que sumaba tres sesiones de gimnasio de aproximadamente una hora cada una. El objetivo era llegar en buenas condiciones a Sydney y, al mismo tiempo, intentar mejorar su propia marca.
La competencia también tuvo un desafío particular: el idioma. Bonavita contó que no maneja inglés y que durante el viaje y la carrera tuvo que recurrir a la ayuda de otros argentinos y a las herramientas de traducción.
Durante la maratón decidió ubicarse detrás del pace, el corredor encargado de marcar un determinado tiempo de carrera. Su objetivo era mantenerse cerca del grupo de 3 horas y 20 minutos, pero las indicaciones en inglés que recibían los corredores hicieron que le resultara difícil seguir las referencias.
Por eso recurrió a una pulsera con los tiempos parciales y fue controlando su propio ritmo. También comenzó a filmar y relatar parte de la experiencia mientras avanzaba por el recorrido.
Finalmente, logró completar los 42 kilómetros en 3:18:50, bajando en casi un minuto la marca que había conseguido en San Juan.
Una maratón que también permitió conocer Sydney
La competencia tuvo además un componente turístico y cultural. Bonavita destacó que uno de los atractivos de correr maratones internacionales es que los recorridos atraviesan sectores emblemáticos de las ciudades.
En Sydney, el circuito pasó por distintos puntos de la ciudad y tuvo como uno de sus grandes escenarios la zona de la Ópera de Sydney y el puente que caracteriza a la ciudad.
El corredor también participó el sábado anterior de la prueba de cinco kilómetros, una actividad pensada como una instancia de promoción del deporte y de participación familiar.
Durante la maratón del domingo largó a las 6:45 de la mañana, después de ingresar al segundo corral de partida, detrás de los corredores de elite. La competencia se desarrolló con una temperatura cercana a los 8 grados.
Uno de los momentos que más disfrutó fue correr con la camiseta argentina. Según contó, en distintos sectores del recorrido recibió el aliento de personas que lo identificaban por los colores nacionales.
Para Bonavita, representar a Maipú también es parte importante de cada experiencia internacional. Por eso, la indumentaria que utilizó llevaba su nombre y la referencia a Maipú, Argentina.
El objetivo de completar las seis grandes maratones
Con su participación en Sydney, Bonavita ya cuenta con tres maratones internacionales dentro del circuito que busca completar.
Su objetivo es alcanzar las seis grandes maratones internacionales: Tokio, Boston, Londres, Chicago, Berlín y Nueva York. Las competencias de este circuito tienen sistemas de inscripción y, en varios casos, sorteos debido a la gran cantidad de participantes.
Bonavita ya completó dos de las seis grandes maratones del circuito: Chicago y Berlín. A ellas se suma su reciente participación en Sydney, que no integra el grupo de las Six Majors. Ahora, uno de sus próximos objetivos podría ser correr en Sudáfrica, en mayo de 2027, mientras mantiene el proyecto de completar algún día el circuito de Tokio, Boston, Londres, Chicago, Berlín y Nueva York.
El corredor reconoce que alcanzar esos objetivos implica también un esfuerzo económico importante. Viajes, inscripciones, alojamiento y otros gastos hacen que no sea posible participar en todas las competencias que quisiera. Por eso, sostiene que va avanzando “a medida que puedo”, acompañado también por los sponsors que colaboran con su actividad.
Mientras tanto, no descarta sumar nuevos desafíos antes de finalizar el año. Tiene previsto participar de la Caminata a Luján durante el primer fin de semana de octubre y de la media maratón de Mar del Plata, prevista para el 8 de noviembre. Además, evalúa realizar alguna otra competencia porque, después de Sydney, quedó con la sensación de que todavía podía dar más.
Más allá de los tiempos y las competencias, Bonavita destacó el crecimiento que tuvo el running en Maipú y la incorporación de personas de distintas edades a la actividad física. Consideró que el movimiento y el deporte pueden convertirse en un espacio para desconectarse de las obligaciones cotidianas y generar hábitos saludables.
Después de una experiencia que lo llevó a recorrer miles de kilómetros para competir en otro continente, Andrés Bonavita regresó con una nueva marca personal y con más objetivos por delante. Su propósito, según expresó, es continuar disfrutando de la actividad, superarse y, mientras el cuerpo, las ganas y las posibilidades económicas lo permitan, seguir llevando el nombre de Maipú y de Los Guerreros por el mundo.
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